
El entrenamiento de fuerza en mayores de 70 años reduce la morbilidad y la mortalidad
La Clínica de Recuperación AVANCE, en colaboración con la Universidad Pública de Navarra (UPNA), ha concluido un estudio piloto que subraya la eficacia del entrenamiento de fuerza en personas mayores de 70 años. Durante un período de ocho semanas, veinte participantes seleccionados aleatoriamente y sin enfermedades graves fueron evaluados para determinar los efectos de un programa de ejercicio enfocado en la mejora física y cognitiva.
El programa consistió en dos sesiones semanales de 45 minutos de entrenamiento de fuerza en la Clínica AVANCE. Los ejercicios combinaban trabajo de fuerza en extremidades superiores e inferiores, adaptados a las capacidades de los participantes. Antes de iniciar el programa, se realizó una valoración inicial exhaustiva que incluyó pruebas físicas y cognitivas para medir el riesgo de caídas y el nivel de fragilidad.
La directora de la Clínica AVANCE, Elena García, subrayó que “este estudio es un ejemplo de cómo la combinación de innovación tecnológica y evidencia científica puede marcar una diferencia real en la calidad de vida de nuestros mayores”.
Tras las ocho semanas de intervención, todos los participantes mostraron mejoras significativas tanto en sus capacidades físicas como en sus funciones cognitivas. Los resultados fueron compartidos con la UPNA, que los incorporó a un estudio más amplio.
Este análisis destacó la capacidad del entrenamiento de fuerza para reducir niveles de morbilidad y mortalidad en adultos mayores de 70 años, reforzando la importancia de incluir este tipo de actividades en los programas de prevención y salud para este grupo de población.
El catedrático del Departamento de Ciencias de la Salud de la Universidad Pública de Navarra (UPNA), Mikel Izquierdo, defiende los beneficios de estas prácticas al combinar fuerza, equilibrio y marcha. “Producen mejoras significativas en la capacidad funcional de los sujetos, incluida la movilidad, la marcha o la velocidad al subir escaleras, el equilibrio dinámico y la potencia para levantarse de una silla”.
Si no se realiza ejercicio regularmente, entre los 75 y 85 años la fuerza en las piernas y brazos puede disminuir drásticamente, lo que podría impedir que una persona se levante de la cama o del sillón por sí misma. Por eso, es fundamental mantenerse activo para prevenir una pérdida excesiva de fuerza asociada al envejecimiento y evitar problemas como dolores de espalda, osteoporosis o limitaciones funcionales que dificulten actividades básicas, como levantarse de una silla, cargar objetos pesados o fortalecer los músculos para reducir el riesgo de caídas.
Para las personas mayores de 65 años, lo ideal es combinar ejercicios aeróbicos o de resistencia con rutinas enfocadas en la fuerza y la flexibilidad. Los ejercicios de fuerza que estas personas realizan en AVANCE están orientados a fortalecer los músculos de brazos y piernas. Por otro lado, los ejercicios de flexibilidad buscan mantener o mejorar la movilidad articular, lo que facilita realizar tareas cotidianas como caminar, entrar en un coche, peinarse o ponerse una chaqueta.
Sobre AVANCE
AVANCE es un centro de recuperación ubicado en Logroño, especializado en ofrecer servicios personalizados y apoyados en tecnología avanzada para mejorar la funcionalidad y calidad de vida de sus pacientes.
El centro cuenta con un equipo multidisciplinar que incluye fisioterapeutas, neuropsicólogos y logopedas, ofreciendo tratamientos integrales que abarcan desde la rehabilitación neurológica hasta programas de post-hospitalización y regreso a casa. Además, AVANCE incorpora la tecnología de EGYM, que combina entrenamiento inteligente, software y servicios para proporcionar soluciones de fitness personalizadas y eficientes.

